Cinco preguntas para ayudar a aumentar la eficiencia y la resiliencia en la cadena de suministro

La COVID-19 ha provocado graves problemas e incertidumbre en las cadenas de suministro de todo el mundo. Desde la acumulación de productos por parte de los consumidores, que dejaron vacías las estanterías de los supermercados, hasta los problemas de suministro de los EPI para los sanitarios, la cadena de suministro nunca había estado sometida a tanta presión ni se había ganado tanto respeto. Los profesionales de la cadena de suministro han tenido que reaccionar de manera heroica para responder a la “nueva normalidad”, con paradas de la producción, escasez de suministros, confinamientos y problemas en las entregas debido al crecimiento del comercio electrónico. 

Zetes ha destacado cinco sencillas preguntas que pueden ayudarle a mejorar el rendimiento de sus operaciones logísticas de la primera a la última milla.

¿Cuántos errores comete en los envíos?

Con los drásticos cambios que se han producido en las demandas y expectativas de los consumidores, han quedado al descubierto las limitaciones de unos procesos de picking, empaquetado y envío poco eficaces. Los centros de distribución, sin importar su tamaño, están teniendo problemas para aumentar la productividad debido a procesos ineficientes o a tecnologías inadecuadas. Cuando se depende en gran medida de procesos manuales, la eficiencia puede verse afectada por la fatiga, los errores o la falta de formación, sobre todo en el caso del personal temporal. El distanciamiento físico impuesto debido a la COVID-19 está complicando todavía más las cosas y dificulta mucho el picking. 

Con la gran variedad de tecnologías que existen en la actualidad, es imprescindible implantar las tecnologías adecuadas, en los procesos clave del almacén para poder hacer frente a problemas operativos específicos. La introducción manual de datos se debe sustituir por sistemas de captura de datos más rápidos y precisos, que permiten identificar los errores de inmediato. Para lograr una mayor precisión y eficiencia de los procesos, se puede recurrir a una combinación de diferentes tecnologías. Por ejemplo, las soluciones multimodales actuales pueden combinar el picking por voz con la lectura de códigos de barras o tecnologías como Pick/Put-to-Light.

¿Qué porcentaje de  entregas fallidas realiza? 

La última milla representa más del 30 % del coste de tramitación de los pedidos, por lo que tener que repetir las entregas sale caro y afecta tanto a la reputación de la marca como al medio ambiente.
El coste de las entregas fallidas es de unos 15 euros por paquete, y los clientes suelen admitir un máximo de tres errores antes de cambiar de empresa. Es un asunto muy serio, sobre todo para los retailers. 

Mejorar la visibilidad en tiempo real durante todo el proceso de entrega, optimizar los trayectos de forma dinámica y proporcionar información actualizada a los clientes es fundamental. Gracias a las soluciones ePOD de última generación, el proceso de entrega se puede realizar con la máxima eficiencia y transparencia, controlando cada fase. Con los datos en tiempo real se puede informar al área de gestión y al cliente del estado de los envíos y de la hora de llegada prevista para mejorar la experiencia tanto del cliente y como del personal. 

¿Cuántas consultas sobre el estado de los pedidos realizan los clientes? 

Gestionar llamadas o los diferentes canales de comunicación tiene un coste elevado, que se puede reducir con tecnología de captura de datos y visibilidad en tiempo real. Si se realiza un seguimiento en tiempo real de cada paso de la tramitación de los pedidos, se pueden cumplir los plazos de entrega acordados y se puede informar a los clientes de la hora prevista de llegada. 

¿Cuánto tarda el personal temporal en alcanzar la máxima productividad?

En los picos estacionales, las empresas de logística contratan a decenas de miles de trabajadores temporales para satisfacer la demanda y garantizar el funcionamiento de la cadena de suministro.
La falta de mano de obra es un problema creciente en el sector de la logística y los almacenes, por lo que ampliar la plantilla no es fácil. 

Implantar un modelo logístico “flexible” es una estrategia mucho más sostenible. La tecnología puede optimizar la productividad, sobre todo en aquellos procesos propensos a errores humanos, como el picking y la verificación de carga y envíos. Por ejemplo, las tecnologías de visión para la verificación de envíos pueden leer varios códigos de barras de forma simultánea, identificar los errores al instante y garantizar la exactitud de los envíos, además de ahorrar mucho trabajo al personal. Asimismo, el software de picking por voz de última generación multilingüe facilita la incorporación del personal no nativo y reduce los elevados costes de la formación. 

¿Cómo controlar con exactitud la productividad de los proveedores?

Un ecosistema inteligente, conectado y colaborativo es fundamental para obtener el máximo rendimiento. Solo se puede ofrecer un servicio al cliente óptimo si toda la cadena de suministro trabaja en armonía y cumple los KPI. Lograr que en toda la cadena de suministro se trabaje con el mismo nivel de visibilidad y colaboración en tiempo real permite identificar los errores y cuellos de botella, que se pueden corregir antes de que afecten al cliente. Además, cuando se conoce la situación exacta del inventario, es mucho más fácil asignar los recursos de forma eficiente.

El intercambio de datos es clave para saber cómo trabajan los distintos integrantes de la cadena de suministro y detectar ineficiencias, y con las últimas plataformas de visibilidad se pueden eliminar los datos y procesos aislados sin tener que dedicar tiempo y dinero a modificar los sistemas existentes. Estas plataformas se pueden ampliar de forma gradual para facilitar su adopción.

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