Las cadenas de distribución de alimentación tienen el reto de perfeccionar su eficiencia operativa y reforzar su capacidad logística

Durante el pasado año, marcado por el confinamiento y la pandemia, el ecommerce experimentó un enorme crecimiento. El sector de la alimentación no fue una excepción. Según datos de Qapla’, innovador sistema integrado que permite la gestión de los envíos online en todas sus fases, durante el primer trimestre del año pasado las ventas online de supermercados se dispararon un 40% y el hábito de comprar productos de alimentación online ha venido para quedarse.

Los principales motivos que llevan a hacer la compra online son la comodidad de recibirla en casa (47%), y porque se ahorra tiempo, y también dinero con la opción de las listas preestablecidas que evitan la compra por impulso o de capricho (46%).

Para hacer frente a este aumento de la demanda, las cadenas de distribución de alimentación, deben perfeccionar su eficiencia operativa y reforzar su capacidad logística. Los integrantes de la cadena de suministro del sector de alimentación han trabajado bajo presión durante los meses de confinamiento para afrontar el reto que se les presentaba y una vez han comprobado que la tendencia viene para quedarse, deben esforzarse por mejorar la organización de sus almacenes y su capacidad logística. 

El principal motivo que lleva a 3 de cada 4 españoles a las tiendas físicas, es la adquisición de productos frescos, muy por delante de las siguientes categorías, los lácteos (29%) y los congelados (20%). Por ello uno de los principales retos a nivel logístico, es el relativo a la manipulación de productos perecederos. La normativa que regula el transporte terrestre de alimentos perecederos por España establece que los alimentos frescos deberán mantenerse en una temperatura entre 0ºC a 7ºC y los productos congelados, deberán estar a temperaturas de entre -12ºC y -18ºC.

Los alimentos con características parecidas podrán transportarse a la vez pero deberán estar fijadas en las reglamentaciones específicas y que indiquen que son compatibles con los olores, las partículas orgánicas o minerales.

Los alimentos que deban mantenerse a temperaturas distintas y se lleven en el mismo vehículo, deberán ser separados mediante mamparos colocados en medio de las distintas cargas para que se encuentren aislados térmicamente. De esta forma, nos aseguramos de que la mercancía se encuentra en condiciones y cumple con la normativa vigente de la cadena de frío, adaptándose a las necesidades de cada alimento y evitando que sus propiedades se vean alteradas.

“Respecto a los vehículos destinados al transporte de este tipo de mercancía, las grandes cadenas de alimentación están reforzando sus recursos, ampliando sus flotas. Todos deben estar homologados e identificados por una placa visible en todo momento que certifique su autorización para el transporte de este tipo de productos.” Explica Manuel Gavino de Operativa Digital. 

 Hay 4 tipos diferentes de vehículos: 

-Vehículo isotermo: con paredes, techo, suelo y puertas recubiertas con aislante para evitar el intercambio de temperatura entre el interior y el exterior 

-Vehículo refrigerado: dispone de un sistema que mantiene la temperatura muy baja, normalmente placas de salmuera que se enfrían gracias a la acción de un motor externo

-Vehículo Frigorífico: con  un sistema de producción de aire frío autónomo para mantener los alimentos a muy bajas temperaturas.

-Vehículo calorífico: dispone de un sistema de producción de aire caliente autónomo para mantener los alimentos a altas temperaturas, usado en los alimentos cocinados o precocinados

Además, muchos de estos productos son frágiles y requieren de una manipulación cuidada. “Nuestro mayor desafío es el packing de los productos. Todo paquete necesita de mucha ingeniería para colocar y proteger los productos para que nuestro cliente lo reciba en perfecto estado.” Afirma Nadia Calbo, CEO Expat Market. “Durante la pandemia, el aluvión de pedidos nos hizo entrar en urgencia porque había que dar respuesta a los clientes y expedir los envíos, con el consiguiente riesgo operacional. Gracias a Qapla` hemos podido integrar nuestros procesos y ofrecer un servicio al cliente muy reactivo y personalizado.”

La optimización de los procesos logísticos y el transporte, es uno de los pasos más importantes que debe dar el sector de la distribución de alimentación para cubrir las necesidades delos consumidores españoles.

Qapla’ nace en 2014 con el objetivo de automatizar el proceso de notificación y seguimiento de los envíos de eCommerce. Luca Cassia y Roberto Fumarola, sus fundadores, desarrollan un sistema de gestión integrado de las informaciones provenientes de los transportistas, que permite la gestión simultáneamente, además del rastreo de los envíos, actividad de asistencia al cliente y de marketing automation: desde la impresión de la etiqueta, hasta la notificación de entrega. Gracias al servicio de monitorización continua que garantiza a la Asistencia al Cliente, el control de todos los transportistas utilizados y a una comunicación puntual y precisa en la entrega a través de un sistema de notificación y rastreo mediante email o SMS, la plataforma ha permitido a numerosas empresas maximizar la satisfacción del cliente en la fase crucial de la entrega. 

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