La tecnología de navegación por geoguiado y referente
en la industria de Balyo está en el corazón de la solución Yale.

La pregunta secular en el mundo de la manutención es la siguiente: ¿cómo aumentan su productividad las operaciones reduciendo al mismo tiempo los costes? Para muchas aplicaciones logísticas, la introducción de la robótica ofrece un valioso retorno de la inversión.

“La Industria 4.0 está evolucionando rápidamente, y también la tecnología que le da soporte. Los equipos de manutención robotizados de Yale pueden funcionar sin necesidad de añadir ninguna infraestructura y no están limitados por rutas fijas, ofreciendo un gran paso hacia delante en términos de flexibilidad, facilidad de uso y productividad”, comenta Ron Farr, Warehouse Solutions Manager en Yale.

A medida que sigue intensificándose el panorama competitivo, las empresas no pueden permitirse una inversión que no sea rentable, por lo que es clave trasladar estos beneficios de la teoría a una realidad tangible.

Más tiempo de actividad ininterrumpida y más productividad

Las operaciones de la cadena de suministro están sometidas a la presión de hacer más en menos tiempo y con menos recursos. La proliferación de unidades SKU y el deseo de conseguir unos tiempos de entrega más rápidos han conducido a una nueva definición de la palabra “normal”, considerándose ahora como normales y esperando disponer de ellos en todos los pedidos, servicios que antes se consideraban privilegios adicionales.

Es esta demanda la que ha disparado un cambio radical en las aplicaciones logísticas, convirtiéndose los tiempos de entrega cada vez más cortos en el factor dominante en la revisión general del almacén. En este ambiente, los negocios tienen tolerancia cero para tiempos de inactividad fuera de servicio, e incluso las interrupciones más pequeñas pueden tener un fuerte impacto financiero.

“La automatización es una solución fiable para minimizar el riesgo de tiempos de inactividad fuera de servicio y los retrasos imprevistos. Una carretilla robotizada trabaja sin pausa 24/7, parando solamente para la carga de la batería. Las carretillas robotizadas se pueden equipar con baterías de Óxido de Titanato de Litio, a las que se puede aplicar una carga de oportunidad con gran rapidez y que con un cargador se puede atender hasta a cinco carretillas”.

“Las soluciones robotizadas de Yale se atienen a límites de velocidad y responden a obstrucciones inesperadas con rapidez y facilidad, reduciendo el potencial de tiempos de inactividad fuera de servicio resultantes de impactos o interrupciones y mejorando, en última instancia, la longevidad de los equipos”, añade Ron.

Los equipos de manutención automatizados han sido históricamente equipos a medida, complejos e inevitablemente onerosos tanto en adquisición como en instalación, resultando en una solución inflexible incapaz de adaptarse a la expansión o reconfiguración. La tecnología de navegación mediante geoguiado y referente en la industria de Balyo está en el corazón de la solución de Yale, haciendo que las carretillas robotizadas de Yale destaquen por encima de los vehículos de guiado automático tradicionales en oferta. Sin necesidad de una infraestructura dedicada, las carretillas pueden trabajar de forma autónoma sin necesidad de ningún tipo de cables, imanes o reflectores. La solución Yale está totalmente conectada con el entorno del cliente y se puede integrar rápidamente y con facilidad en los procesos actuales.

“Después de consultar con nuestros clientes, reconocimos que un importante obstáculo para la introducción de la robótica en almacenes y líneas de producción es la instalación de una infraestructura dedicada”. El despliegue de soluciones robotizadas Yale empieza caminando con la carretilla a través del almacén para generar un mapa y aprender las rutas principales, y localizar los pasillos de almacenamiento y otros elementos característicos. Las carretillas robotizadas de Yale, guiadas con la tecnología de geoguiado de Balyo, utilizan elementos característicos estructurales existentes, tales como paredes y estanterías, para generar un mapa de la instalación que les permite localizarse a sí mismas y navegar en tiempo real sin necesidad de ninguna infraestructura física.

“Esta innovadora tecnología permite que los equipos puedan encontrar las rutas más eficientes, y adaptarse a inventarios y flujos de trabajo cambiantes, eliminando prácticamente al mismo tiempo el mantenimiento estructural permanente asociado a cables, reflectores e imanes. Incluso si se introducen cambios en la distribución de la instalación y se mueven o retiran algunos de los puntos de referencia, los equipos robotizados pueden seguir navegando, utilizando los elementos característicos restantes, lo que proporciona a las operaciones mucha más flexibilidad”, explica Ron.

Menos rotaciones y tiempos de formación del personal

Los altos índices de rotación de los trabajadores del almacén y el coste de reponer los puestos que quedan vacantes ponen a las operaciones bajo presión. Y aunque los períodos de formación de los nuevos empleados pueden variar, hay una cosa que permanece constante – la formación de empleados no experimentados o no cualificados es costosa.
La implantación de equipos robotizados no detrae operarios de trabajos de alto valor. Por el contrario, la utilización de soluciones automatizadas puede ayudar al personal de dirección a hacer frente a la escasez de mano de obra y a liberar a los empleados para que puedan avanzar a puestos más comprometidos y más importantes.

“Las carretillas robotizadas permiten a las operaciones logísticas realizar tareas repetitivas, tales como el movimiento de paletas y la carga y descarga, de una manera más eficaz en costes – ahorrando valioso tiempo y dinero”. Por ejemplo, la recogedora de pedidos de nivel bajo identifica y entrega la paleta correcta en la ubicación apropiada usando su lector de código de barras, permitiendo a los empleados focalizar su atención en la recogida y preparación de pedidos del modo más rápido posible.
“Esta interconectividad también se expande a la infraestructura más amplia del almacén – los sensores situados en las cintas transportadoras pueden detectar palés en el extremo de la línea y pedir a la solución robotizada que recoja el palé y lo transporte a la ubicación siguiente”, añade Ron.

Gestión de la carretilla en tiempo real

Tanto si se utilizan para planificar la mano de obra y para optimizar el uso y el mantenimiento de la flota como si se utiliza para crear un flujo ideal de inventario, los datos pueden marcar el camino para ahorrar en costes y hacia unas tremendas ventajas competitivas. En combinación con sistemas telemáticos, tales como Yale Vision, los equipos de manutención robotizados ofrecen una visibilidad sin parangón de los procesos globales y de cada unidad individual, permitiendo ajustar y optimizar de forma continuada basándose en el grado de uso, la congestión, el mantenimiento y en otros datos.

Las carretillas robotizadas de Yale se integran totalmente con los Sistemas de Gestión de Almacén (WMS) o con los sistemas de Planificación de Recursos de Empresa (ERP) existentes, conectándose a puntos de datos y permitiendo realizar ajustes en tiempo real. Se puede controlar el tráfico, asignar pedidos a carretillas individuales e interconectarse con equipos, tales como puertas y cintas transportadoras automatizadas. Todas las carretillas robotizadas de Yale tienen también la capacidad de trabajo en modo doble, lo que significa que se pueden cambiar a modo manual con la simple pulsación de un botón, lo que permite que los operarios puedan completar tareas no automatizadas sin necesidad de disponer de otros equipos aparte.

La gama robotizada de Yale abre sus puertas a los clientes

Basándose en equipos manuales existentes, Yale ofrece otros dos modelos robotizados además de la recogedora de pedidos de nivel bajo MO25. El tractor de arrastre robotizado MO50-70T y el apilador contrapesado robotizado MC10-15 son adecuados para una amplia gama de aplicaciones, ofreciendo al mismo tiempo la familiaridad, fiabilidad y durabilidad de la marca Yale.

“Nuestros expertos en la industria han estudiado con toda atención cómo hacer que las soluciones robotizadas sean lo más eficaces posible en costes y lo más productivas posible para las operaciones de manutención. La solución robotizada de Yale es totalmente escalable pudiendo pasar de una sola carretilla a una flota de grandes dimensiones y a medida que continúa la tendencia de la Industria 4.0, la robótica Yale, ‘Yale robotics’, puede abrir la puerta a la automatización a muchos que no podían tomarla en consideración en otras circunstancias”, concluye Ron.

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